Periodos y plazo para el nombramiento de auditores

A la hora de explicar la regulación existente en relación al nombramiento de los auditores de cuentas de una sociedad, se debe introducir, antes de nada, las dos posibilidades que contempla la ley en la forma en la que estos son nombrados y que se detalla a continuación

  • Nombramientos Voluntarios.

Esta situación se produce cuando la junta general de la sociedad que decide o debe a auditarse, nombra en plazo y forma al auditor responsable de auditar sus cuentas anuales. Esta es la situación más común y que se da en la mayoría de casos

  • Designación Forzosa

Ocurre cuando una sociedad que debe auditarse no nombra en plazo ni forma al auditor, por lo que el registro mercantil o el juzgado, nombrará a un auditor para realizar el trabajo correspondiente. No es una situación muy común y suele darse de manera excepcional.

Los plazos para el nombramiento de los auditores de cuentas han sido objeto de modificaciones durante los últimos años, pero tras la aprobación del TRLSC y tal y como se especifica en su artículo 264, quedan establecidos de la siguiente forma:

    1. La persona que deba ejercer la auditoría de cuentas será nombrada por la junta general antes de que finalice el ejercicio auditar por un periodo de tiempo inicial que no podrá ser inferior a 3 años ni superior a 9 a contar desde la fecha en que se inicie el primer ejercicio a auditar, sin perjuicio de lo dispuesto en la normativa reguladora de la actividad de auditoría de cuentas respecto a la posibilidad de prórroga.
 
    1. La junta podrá designar a una o varias personas físicas o jurídicas que actuarán conjuntamente. Cuando los designados sean personas físicas, la junta deberá nombrar tantos suplentes como auditores titulares.
 
  1. La junta general no podrá revocar al auditor antes de que finalice el periodo inicial para el que fue nombrado, o antes de que finalice cada uno de los trabajos para los que fue contratado una vez finalizado el periodo inicial a no sé qué medie causa justa.

Resumiendo: El plazo para el nombramiento de auditores no podrá ser inferior a 3 años ni superior a 9 años a contar desde la fecha de inicio del primer ejercicio que se deba auditar. Posteriormente a este periodo inicial podrá ser nombrado de manera anual de forma indefinida. En el caso de las entidades de interés público (EIP) estos periodos serán diferentes. Además, estos nombramientos han de realizarse por la junta general y siempre antes de que finalice el ejercicio a auditar. En caso contrario, se procederá a una designación forzosa y será el registro mercantil el encargado de nombrar a un auditor.

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